CCOO ha manifestado su firme respaldo a la familia de Zoe, una niña de tres años escolarizada en El Burgo de Osma diagnosticada con anomalía de Ebstein y síndrome de Wolff-Parkinson-White (WPW), en su reclamación para disponer de una enfermera escolar en el centro educativo. El sindicato exige a la Junta de Castilla y León la contratación e incorporación inmediata de este perfil profesional para proteger la salud de la menor, facilitar su inclusión en condiciones de seguridad y responder de forma eficaz ante una eventual urgencia cardíaca.
Desde CCOO Enseñanza Soria se subraya que la escuela debe ser un entorno seguro e inclusivo adaptado a las necesidades clínicas del alumnado. La presencia de una enfermera escolar permitiría realizar una valoración clínica individualizada frente a posibles síntomas de alarma, aplicar los protocolos médicos prescritos por especialistas y coordinar una actuación coordinada con los servicios de emergencias (112), garantizando una respuesta inmediata que un pulsioxímetro o los controles periódicos no pueden suplir por sí solos.
CCOO incide en que la labor del personal docente es fundamental en el aprendizaje y desarrollo integral del alumnado, pero no equivale a una capacitación sanitaria especializada para interpretar síntomas o actuar ante complicaciones graves.
Frente a la postura de la Administración regional sobre la formación impartida al profesorado por parte de Atención Primaria, CCOO remarca que una noción básica de primeros auxilios no convierte a los docentes en personal sanitario. El sindicato considera inasumible trasladar a los profesores la responsabilidad de valorar clínicamente a una menor con patologías complejas o decidir sobre episodios de riesgo, debiendo limitarse su papel a alertar y activar los protocolos mientras la asistencia recae en personal cualificado.
CCOO recuerda, además, que la figura de la enfermería escolar no solo daría respuesta a la situación de Zoe, sino que beneficiaría a todo el centro educativo en el seguimiento de enfermedades crónicas, prevención, educación para la salud y atención ante accidentes. Ningún menor debería ver comprometido su derecho a la educación ni su seguridad por la falta de recursos sanitarios en la escuela.













