Empeoran los resultados en Ciencias, Matemáticas y Lectura respecto del estudio anterior, y España supera las bajadas medias de los países participantes en dichas competencias. CCOO reitera que hace falta más inversión y unas plantillas más amplias para mejorar la calidad educativa.
El informe pone de manifiesto los problemas del sistema educativo español pues los resultados descienden respecto a 2022 en todas las competencias estudiadas: Ciencias, 477 puntos (baja 7 puntos respecto a 2022); Matemáticas, 457 puntos (baja 16 puntos respecto a 2022); Lectura, 451 puntos (baja 23 puntos respecto a 2022); Resolución computacional de problemas, 499 puntos. Estas puntuaciones están todas por debajo de la media OCDE (en 5, 10, 6 y un punto, respectivamente) y las bajadas también son mayores que las que experimentan esas medias OCDE (en 4, 9 y 7 puntos más en Ciencias, Matemáticas y Lectura, respectivamente).
Por otra parte, el sistema sigue teniendo graves problemas de equidad. Aunque nuestro sistema parece algo más equitativo de la media: el estatus socioeconómico explica el 9,2% de la variación del rendimiento en ciencias frente al 11,6% de la media OCDE y la resiliencia de nuestro alumnado desfavorecido es algo mayor que la media (13,2% frente a 11,9%), hay una diferencia muy importante de 71 puntos (3,5 cursos de aprendizaje) en ciencias entre las alumnas y los alumnos menos vulnerables (cuartil superior) y más vulnerables (cuartil inferior).
Además, el informe muestra la escasez de profesorado en España, el 79,9% del alumnado está en centros con escasez de profesorado, dato peor que la media de la OCDE (71,2%). Es un dato en extremo alarmante y muy significativo.
Se demuestra que la relación entre tecnología y rendimiento académico no es lineal, cuestionando el determinismo tecnológico y respaldando la necesidad urgente de establecer límites. Aunque un uso digital moderado puede resultar beneficioso, los datos revelan que la exposición excesiva y la falta de regulación de los dispositivos móviles en los centros escolares disparan la distracción y disminuyen drásticamente el rendimiento y la comprensión lectora. Frente a estos desafíos, la evidencia ratifica que el vínculo educativo y la figura del profesorado y del personal educativo son absolutamente irremplazables.
Resulta inaplazable establecer una sólida gobernanza de la inteligencia artificial en el ámbito educativo, fundamentada en bancos de pruebas independientes y alejada de presiones comerciales, para proteger la equidad del sistema y respaldar nuestra labor docente, además de hacer una reflexión ética respecto de para qué tareas concretas se utiliza esta herramienta.
Los resultados de PISA ponen claramente de manifiesto lo que CCOO siempre defiende y reivindica: son necesarias medidas urgentes, estructurales y de gran impacto para mejorar el sistema con incrementos de inversión y plantillas:
Reducción de ratios y especialmente donde más se necesita, computando doble a efectos de ratio al alumnado con cualquier tipo de necesidad específica.
Más recursos para la atención a la diversidad y a todas las necesidades con más apoyos especialistas en todas las etapas. Dado el fuerte incremento del alumnado vulnerable y con dificultades de aprendizaje en los últimos años, se ha incrementado más del 75% y la inversión específica para atenderlo solo el 26%.
Incremento de la red de orientación educativa y psicopedagógica al menos hasta alcanzar la ratio recomendada por Europa de 250 alumnos y alumnas por profesional.
Dotación adicional de plantilla en todos los centros para la figura de coordinación de bienestar.
Mejora de las condiciones laborales y de reconocimiento del profesorado que reduzcan su enorme sobrecarga y hagan también más atractiva la profesión: reducción de su jornada semanal de trabajo, subgrupo A1 y subida de nivel para todos los cuerpos docentes, jubilación anticipada y gratificada, mejora de la salud laboral docente y estabilización de las plantillas con reducción de la temporalidad y ampliando las plazas para el concurso general de traslados.
Establecer los medios para solucionar problemas crónicos de nuestro sistema educativo (tasa de repetición, abandono educativo temprano, etc.).
Ante esta situación, todas las administraciones educativas deben asumir, de una vez, su responsabilidad: abordar de forma inmediata las mejoras imprescindibles en las leyes y normas estatales, en los desarrollos autonómicos, en la gestión y en el incremento de la inversión.











