Esta etapa debe estar integrada estructuralmente en el sistema educativo reglado, con presupuestos consolidados.
Ante la reciente comparecencia de la ministra de Educación y Formación Profesional en el Congreso de las Diputadas y Diputados, CCOO Enseñanza quiere manifestar su posición respecto al anuncio del nuevo programa de cooperación territorial para la etapa educativa del primer ciclo de Educación Infantil.
El Ministerio ha anunciado un programa dotado con 175 millones de euros centrado en facilitar el acceso a las familias con menos recursos sin crear nuevas plazas públicas. Para CCOO esta solución parcial y temporal orientada a la gratuidad no solo es insuficiente, sino que también fomenta e impulsa claramente la privatización del servicio educativo en el 0-3.
Esta etapa educativa no debe ser un servicio asistencial o de conciliación para quienes no pueden pagarlo; es un derecho educativo que debe ser garantizado independientemente de la renta familiar.
El anuncio ministerial de no crear nuevas plazas y centrarse solo en el acceso puede generar un modelo con importante déficit de plazas públicas que desde CCOO venimos denunciando reiteradamente.
Reclamamos una Ley de Financiación Educativa que garantice un suelo de inversión estable. Esta etapa debe estar integrada estructuralmente en el sistema educativo reglado, con presupuestos consolidados y no dependientes de transferencias finalistas temporales a las CC. AA.
Denunciamos con la máxima energía que este anuncio ignora por completo a quienes sostienen el sistema. La propuesta del Ministerio no contempla mejora alguna para las profesionales, el 97% de ellas son mujeres, tanto las de gestión directa como, especialmente, las trabajadoras de plazas concertadas y/o privadas que sufren una precariedad insostenible en diversas modalidades territoriales. No puede haber calidad educativa ni universalidad real si se construye sobre la precariedad del personal educativo y la falta de plazas públicas.
CCOO, como primer sindicato en el sector, nos movilizamos ya en su día contra un convenio colectivo que no incorporó mejoras reales para miles de trabajadoras en una situación insostenible. No solo nos negamos a firmarlo, sino que seguimos y seguiremos movilizadas, en las calles y en las mesas de negociación, para asegurar condiciones laborales dignas, un requisito indispensable para garantizar la calidad que merece esta etapa educativa absolutamente fundamental para el desarrollo de la infancia.













