Tras el primer trimestre del curso, la Federación de Enseñanza de CCOO CyL ha alertado de que la falta de planificación e instrucciones claras por parte de la Consejería de Educación y del Ministerio ha generado desorganización en los centros, sobrecarga laboral en el profesorado y un deterioro de la calidad educativa que ha afectado a más de 50.000 alumnas y alumnos y a más de 4.000 docentes de Formación Profesional en la Comunidad.
La Federación de Enseñanza de CCOO Castilla y León ha denunciado que la implantación de la Ley Orgánica de Ordenación e Integración de la Formación Profesional se ha realizado de forma precipitada, improvisada y sin el rigor necesario. José Antonio Alegre, secretario de la Federación, ha señalado que la ausencia de un marco normativo claro y de instrucciones unificadas por escrito ha provocado que los centros educativos hayan operado “a ciegas”, gestionando matriculaciones, convalidaciones y evaluaciones sin criterios comunes, lo que ha generado inseguridad jurídica y desigualdad entre centros.
Esta situación ha derivado en una sobrecarga muy importante para el profesorado de Formación Profesional, que ha asumido funciones que no le han correspondido, sin reconocimiento ni compensación, incluso aportando recursos materiales propios. CCOO ha constatado que este exceso de tareas administrativas y de gestión, unido a la falta de personal auxiliar y a sistemas informáticos inadecuados, ha generado un caos organizativo que ha perjudicado tanto las condiciones laborales de las personas trabajadoras como la atención educativa al alumnado.
El sindicato ha advertido también de la falta de recursos materiales y humanos en los centros: espacios insuficientes, mala conectividad a internet, equipamientos obsoletos y talleres mal dotados. A ello se han sumado graves problemas en la organización de la docencia y la evaluación, derivados de la matriculación prolongada y de calendarios incompatibles con el desarrollo de los currículos, así como dificultades en la implantación del nuevo módulo de formación en las empresas.
En este sentido, María Jesús Castañeda, responsable de Enseñanza No Universitaria de CCOO CyL, ha subrayado que la falta de planificación ha obligado al profesorado a una improvisación permanente que ha afectado a la docencia directa y a la evaluación, tanto en los centros como en las empresas. Ha destacado especialmente la no implantación en Castilla y León de la figura del prospector o prospectora, clave para la relación con el tejido empresarial, lo que ha trasladado al profesorado tareas complejas de búsqueda de empresas, especialmente difíciles en entornos rurales.
Ante esta situación, la Federación de Enseñanza de CCOO CyL ha reclamado medidas urgentes: un marco normativo único que garantice seguridad jurídica, la racionalización del calendario escolar, la dotación de recursos humanos estructurales —incluida la figura del prospector o prospectora y más personal administrativo y de orientación—, la reducción de ratios, el respeto a las condiciones laborales y el reconocimiento del trabajo docente. Asimismo, ha exigido una apuesta clara por la red pública de Formación Profesional y una planificación autonómica que garantice que la FP siga siendo un derecho universal y no un negocio al alcance de unos pocos.












